Tras clausuras, el juez Armella permitió la reapertura con condiciones estrictas.
La Justicia ordenó levantar la clausura de Punta Mogote, Ocean y Urkupiña. La feria deberá bancarizar ventas, tener control fiscal y registrar todos sus puestos. Mientras se investiga por lavado, evasión y asociación ilícita, La Salada vuelve a abrir sus puertas y le exigen blanquearse, incluso durante el gobierno más libertario de los últimos tiempos. ¿Incoherencia o pragmatismo?


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