El gobernador empieza a definir su estrategia para octubre. Hay presión interna, recelos con el kirchnerismo y una boleta que ya se sabe perdedora.

Mientras el país habla de Cristina, en Córdoba Martín Llaryora tiene otra obsesión: su lista de candidatos a diputados. El gobernador ajusta nombres y equilibrios para octubre, en un escenario donde el PJ sabe que va a perder con Milei, pero quiere perder con estilo.

Manuel Calvo toma fuerza

El ministro de Gobierno Manuel Calvo es hoy el nombre que más suena para encabezar la lista. Tiene buen vínculo con los intendentes, es leal y viene de la misma zona que Llaryora (San Francisco–Las Varillas). Un candidato “digerible” para calmar los berrinches del peronismo local.

Natalia de la Sota, afuera (por ahora)

Natalia de la Sota no entra. Su cercanía con Alberto Fernández, Massa y CFK es una mochila pesada para un Llaryora que huye del kirchnerismo como de una culebra. El gobernador sabe que si la suma, pierde con la UCR; y si la deja suelta, también complica.

Pero no hay ruptura: hay acuerdo. Natalia se guarda ahora, pero con la vista puesta en 2027, cuando volverán a hablar para la reelección del cordobesismo.

¿Y Schiaretti?

“El Gringo” no se mueve, pero su silencio pesa. Hay quienes creen que todavía puede ser candidato para contener al peronismo más tradicional. Si no juega, la lista pierde peso y algunos nombres –como Pichi Campana– pierden chances.

¿Qué pasa con las mujeres?

La vicegobernadora Myrian Prunotto no quiere saber nada con encabezar. Laura Jure y Victoria Flores suenan como opciones. La posible aparición de “Tori” en la lista cordobesista mete morbo en el PJ: es hija de Olga Riutort, ex de José Manuel de la Sota. Si Natalia juega sola, la pelea será casi familiar.

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